lunes, 20 de abril de 2009

Madagascar fuera del desarrollo africano


La comunidad para el Desarrollo de África Meridional (SADC) anunció este mes la expulsión de Madagascar del organismo.

Madagascar sufrió el mes pasado un golpe de estado por parte de Andy Rajoelina, opositor al gobierno entonces vigente, arrebatando así el poder a Marc Ravalomanana. Desde ese momento, la Unión Africana (UA) y el SADC han anunciado sanciones al gobierno impuesto, autodenominado AUTORIDAD SUPREMA DE LA TRANSICIÓN, si este no restituye la constitucionalidad en el país.

Este mes las sanciones han llegado. Madagascar ha dejado de formar parte del SADC, como informó su director ejecutivo, Tomaz Salamao, que aprovechó para instar a Rajoelina a desalojar la oficina presidencial para que Ravalomanana, presidente elegido democráticamente en el 2002, ocupe su puesto. El SADC declaró también que no reconoce el Gobierno del líder de la oposición, puesto que viola la Constitución del país.

Por parte de Rajoelina, las reacciones no se han hecho esperar. Rajoelina declaró hoy a los medios que la SADC nunca ha aportado nada a Madagascar y que por tanto no tiene que entrar a evaluar los asuntos internos del país.


Los efectos de esta inestabilidad política comienzan a sentirse ya en la economía, según reconoció el ministro de Economía del Gobierno impuesto, Benja Razafimahaleo al declarar que los problemas económicos del país son reales.

Marta Díaz Anes

Las calles de la ciudad de Bonga se llenan de color con su mercado

Bonga, una de las ciudades más pobres de Etiopía, abre puntual un día más todos sus puestos. Y es que celebra durante toda la semana un mercadillo de productos de la zona que tiene lugar a finales de abril, aunque sin fecha definida, y que confirma la llegada del buen tiempo. El día de la carne marca el comienzo de esta tercera jornada de compra a la que todos los vecinos del pueblo están invitados. No se trata de un mercadillo tal y como se conocen en los países capitalistas. Aquí cada uno paga como puede. David un campesino de 33 años explica que "tan válidas son las monedas o billetes, como el intercambio de productos, lo importante es que las dos personas que realizan el cambio estén de acuerdo". Es el trueque la principal forma de pago. David añade a su explicación que el ha cambiado "dos gallinas y un kilogramo de arroz por un buen trozo de cordero".

La calle se ha convertido en un improvisado supermercado con más de 100 puestos de alimentos cada uno especializado en un producto diferente. Los puestos están fabricados por una robusta madera clara y cada uno tiene un toldo de un color diferente. Conforme andas por los pasillos llenos de tierra el olor de las especies embriaga el olfato. Y también la vista. Montones de colores rosas, amarillos oscuros, verdes y negros de alimentos que sólo reconocen los autóctonos.
Al lado de esta colorida caseta hay otra dedicada al té donde un chico joven ofrece a todo el que pasa por su lado un vasito de infusión mezcla de manzanilla, melisa, lavanda, coco y algo de canela. Confiesa que lleva más de 12 años ayudando a sus padres con este puesto y que el té es una bebida muy importante en su país porque "además de centrar las reuniones sociales, cuando hace mucho calor el té caliente quita la sed".

Al final del mismo pasillo donde está el tenderete de infusiones se encuentra una de las muchas tiendas dedicada a la fruta. Comprando se encuentra una mujer joven que viste con una larga túnica de infinitos colores y desgastadas sandalias marrones. En su cabeza lleva atado un pañuelo con varias hortalizas y en su espalda lleva un bebé de meses que duerme plácidamente a pesar del griterío del mercado. A su lado varias gallinas comen en el suelo algo de lechuga que se le ha caído al tendero. La mujer se ha decantado por comprar varios plátanos y un coco que el dependiente pesa con esmero en una vieja balanza. Acto seguido la mujer le da varias monedas y envuelve los alimentos en un pañuelo- mochila color azul. Tras este puesto la mujer va a visitar un curioso puesto de productos dedicados al cuidado de la piel y que rige una mujer casi anciana. La dependienta está sentada en una caja de madera que hace de asiento que sirve tanto para descansar como para olvidar el pegajoso calor. A pesar de su avanzad edad se levanta de un salto cuando ve llegar a su clienta. Varias pruebas después de potingues y cremas en la cara han surtido su efecto y la joven compra una mascarilla de arcilla para suavizar la piel del cuerpo y agua de rosas para lavar a su retoño.

Justo en la esquina hay una especie de bar compuesto por cinco mesitas de color azul bastante raídas. Las sillas no existen. Hay alguna caja que vuelve a hacer de nuevo la función de asiento o alguna banqueta coja. En el lugar no hay ninguna mujer, tan sólo hombres. Aunque no está demasiado concurrido ya que todavía dos mesas permanecen vacías. Las otras tres están ocupadas. Una de ellas por un grupo numeroso de jóvenes que pasan el día jugando a las cartas mientras sus parientas se hacen cargo de los puestos, en la segunda mesa hay un anciano contemplando ausente el café que tiene entre sus manos. En la tercera mesa, la que está más escondidos dos corpulentos hombres se dedican a charlar mientras fuman.

El sol que también ha participado activamente en el día, comienza a esconderse a la vez que el recorrido por el mercadillo toca a su fin. Casi a las afueras hay un puesto de café y cacao amargo y a su lado una pequeña tienda que hace zumos de todos los sabores para reponer las fuerzas tras el agotador día de tiendas.

Carla Pina García

Mi vaca y yo

La salud, la religión, la vivienda e incluso el amor. Para los masais toda su vida gira entorno al ganado a que poseen porque para ellos: las vacas son sagradas.

Esta tribu, que se sientes orgullosos de oler como sus animales, vive tan arraigados a su ganado que se llega a establecer con él una relación afectiva en la que el hombre puede llegar a sentir mayor cariño por sus bueyes que por su mujer.

Tanto su alimentación, leche, sangre y carne para su dieta, como su vestimenta, cuero y pieles para su ropa, dependen del ganado tanto como del estiércol de los animales para fabricar sus viviendas. Incluso en el amor, materialista y en el que la belleza física es importante, el número de esposas de un hombre depende de su riqueza en rebaños siendo el precio de una esposa es de unas tres vacas, dos ovejas y un buey, por lo que un hombre muy rico puede poseer hasta 20 mujeres aunque son pocos los que tienen más de cinco

En la actualidad, muchos masais se han integrado en la cultura occidental como personal de servicios de empresas turísticas y los que han permanecido en sus tierras de origen son utilizados como reclamo turístico posando para que los turistas les fotografíen a cambio de dinero. Pero a pesar de los cambios sociales que afecten a esta antigua civilización la cultura original de los masais siempre se recordará por su ganado, el símbolo más representativo de su riqueza y poder.
Mónica Madrid

El `papeleo´ antes que el SIDA



"Pensábamos que nada más llegar íbamos a ir a los hospitales y centros de salud a explicar y dar los tratamientos o ir a las escuelas y centros juveniles y apoyar a los profesores e informar a los jóvenes, pero la realidad ha sido que nos hemos sentido perdidos en las ciénagas de los despachos ministeriales, yendo de reunión en reunión y resolviendo con una lentitud exasperante trámites administrativos que muchas veces nos han hecho preguntarnos para que estábamos aquí". Y como en esta ocasión para Médicos del Mundo este es el primer paso que deben realizar muchas organizaciones antes de llevar a cabo proyectos de prevención del SIDA

Reuniones, llamadas de teléfono, formularios, cartas y entrevistas que requieren tiempo y horas de viaje bajo el calor sofocante del sol y las bocanadas de aire procedentes de ventiladores de techo.

Así, los voluntarios antes de ponerse una bata blanca se ven obligados a hacer labores de `papeleo´ como recuerda el administrador de quipos del Mundo: “Hemos aprendido y estamos convencidos de que para que los programas de cooperación sean eficaces hay que gastar mucho tiempo y esfuerzos en tareas de gestión y burocráticas no tan vistosas ni gratificantes a corto plazo, pero imprescindibles para que los programas tengan un mayor impacto. Y tras todos estos meses de arduo trabajo que podríamos denominar “burocrático” nos sentimos más identificados con nuestros compañeros de la Sede, a quienes muchas veces no comprendemos por qué trabajan tanto con papeles..."
Mónica Madrid

jueves, 16 de abril de 2009

Las Maravillas de la música Africana: Yossou N´Dour

Yossou N´Dour es un cantante Sengalés mucho más conocido en España de lo que parece a simple vista. Y si no, pinchen en el video y comprobarán que han escuchado su dueto con Neneh Cherry “7 Seconds” más de una vez.



Pero pese a que el oyente medio solo conozca esta canción, Yossou tiene una amplia trayectoria profesional a sus espaldas. Comenzó a tocar con solo 12 años, haciéndose conocido en muy poco tiempo. Su base es el mbalax, la música popular senegalesa, que en Dakar (capital de Senegal) se fue fusionando poco a poco con el Jazz (introduciendo instrumentos como el saxofón y la guitarra) y con el rock norteamericano. En este ambiente Yossou comienza su andadura musical.
Yossou N´Dour comienza a publicar discos de estudio en 1984, y a día de hoy cuenta con 23 discos de estudio y 7 recopilatorios. La famosa colaboración con Neneh Cherry está incluido en su disco “The Guide (Wommat)” publicado en 1994.

Es además un músico comprometido social y políticamente: en 1985 organizó un concierto por la liberación de Nelson Mandela y 3 años después participa en una gira de Amnistía Internacional. También ha trabajado para la ONU y UNICEF. Esto hace que se haya convertido en uno de los músicos africanos más conocidos a nivel mundial, llegando a colaborar con estrellas de la música occidental como son Sting, Bruce Springsteen o Tracy Chapman. A su vez, es coautor del himno de la Copa del Mundo de Fútbol de 1998.

Su último disco de estudio “Alsaama Day” fue publicado en 2007, así que esperamos que dentro de poco tiempo, el Sr. N´Dour nos vuelva a sorprender con su maravillosa música y su espectacular voz.

Andrea Morante